Dieciocho
años son los que cumple hoy la mejor persona de mi vida. Se me hace mayor. Ya
no podré entrar con él a museos gratis, ni decir por Arenal “soy menor”. Pero
sí podré hacer con él cien mil cosas más… ¿Por qué? Porque me quedan miles de
días a su lado.
Llevo… 562 días a su lado, y son los mejores días invertidos durante mi
vida. Porque no ha habido día que me haya faltado una sonrisa, o un abrazo, o
un te quiero, o algún detalle que haga que me sienta cada día más y más feliz.
Que sí, que es verdad que discutimos muchísimo, que nos picamos demasiado a
menudo, pero bueno, si no vaya royo ¿No?, el caso es que siempre acabamos bien,
con un abrazo. Si acaso llora alguien, seguro que seré yo, pero bueno eso ya lo
tenemos asumido. Son tantos momentos juntos; un verano súper largo, un curso
con tensiones, miles de sonrisas y miradas… Y no me hace falta que me digan que
va para largo; ya lo sé yo. Porque miro unos meses para delante, y veo un
verano increíble junto a ti, miles de salidas, nuestros viajes, llamadas, y
claro, peleas, que no falten, que ya son signo de nuestra identidad :). Y sé
que cuando nos separemos cuando empecemos en Septiembre, no significará nada,
porque en cualquier lugar o momento que te necesite, ahí estarás con tu sonrisa
para ayudarme. Porque eres la persona que más me cuida, aún en los peores
momentos, ya sabes a lo que me refiero, y que me perdona hasta lo, para ti,
imperdonable. Y te lo agradezco, te lo agradezco de verdad, porque ahora mismo
no podría imaginarme levantarme, y no encontrarme con un “Buenos días” tuyo, o
verte y no poder decirte mil veces que te quiero.
Espero
de verdad, que este sea uno más de todos los cumpleaños que pretendo pasar
junto a ti. Muchísimas felicidades mi vida. Disfruta el día con los que más te
quieren, dado que es con ellos, yo estaré allí.
Te
quiero muchísimo.