Llega un momento en el que te das cuenta, de que aquello que comenzó siendo un juego, se empieza a hacer grande, y que ya no controlas lo que dices o lo que haces cuando estás a SU lado.
Es entonces cuando te das cuenta de que realmente te tiene enganchada, de que él es lo que necesitabas para seguir con una sonrisa todos los días, que solamente le necesitabas a él para ser realmente feliz.
Y ya no hay marcha atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario